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Situaciones terroríficas para una mujer

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Algunos de estos momentos te harán sentir el verdadero miedo, y en algunos casos, hasta sentirán pánico aquellas personas que puedan tenerte cerca, pero no de lo ocurrido, sino de ti. 

Estás de compras. Caminas mirando los escaparates, entras a la tienda, y de repente, ahí están … Esos zapatos. Al instante te enamoras de ellos, hasta que decides mirar el precio. Volteas la etiqueta, y ves esa fila de números interminables que se cruzan en tu cabeza. Al mismo tiempo, tu cuerpo se bloquea unos segundos del susto, entrando unas ganas absolutas de llorar. Sueltas la etiqueta enfadada, y dices “Ya no me gustan, son horribles”.

Cuando miras el precio de los zapatos

Pincelada por aquí, pincelada por allá. Terminas de pintarte las uñas. Piensas “Es la vez que mejor me han quedado”, las miras levantando las manos en esa postura que te estás imaginando. Tienes tiempo para que se sequen. Y en ese mismo instante de felicidad, un click hace en tu cabeza acompañado de una contractura de cuello, y decides mirar tu uña … Si, ha pasado, te has dado con el pijama, y esta ya no volverá a ser la misma.

Miedo uñas

Acaban las vacaciones, después de unas largas semanas comiendo dulces y pavo, rodeada de toda la familia. Llega la hora, te llenas de valor y te subes a la balanza. La realidad es que sabes lo que va a pasar porque ya has visto cómo sobresale una pequeña barriguilla por encima del pantalón que antes no estaba. Cierras los ojos, miras hacia abajo, y ves como ha subido de los 63 kg hasta los 67 kg. En ese mismo momento entras en paro cardíaco, y dices “Mañana empiezo a comer sano” (Algo que jamás harás hasta pasadas 3 semanas más)

Después de las vacaciones

Esa sensación de miedo, pánico y no saber que hacer cuando te das cuenta que le has dado un like a la foto que colgó tu ex hace más de un año, después de una sesión de stalkeo. Para que quede claro que le has revisado de arriba a abajo la cuenta. Querrás que la tierra te trague como a un avestruz. 

tierra trágame

Susto el que le das a tu amiga a finales del mes. Cuando desesperada le llamas después de pasarte todo la mañana en el baño, yendo y viniendo, ¿Por qué? ...

Tú: ¡No me viene la regla!
Amiga: ¡Que dices! ¿cuándo te tenía que venir?
Tú: Hoy, pero es que soy muy puntual
Amiga: Eres una histérica, menudo susto. Espera que termine el día y ya nos asustamos si eso.

Miedo es cuando una madre se va un día de compras con sus amigas, dejando a su marido e hijos solos en casa. A su vuelta entra en casa y todo está en silencio. Un nudo se pone en el estómago por las probabilidades de encontrarse la casa en ruinas o porque están atrapados por el partido de fútbol que no te habías enterado que había.

Y para acabar con algo más tenebroso que pronunciar el nombre de Woldemort (el ser oscuro de Harry Potter). Solo una frase, compuesta de tres palabras. Da igual quién la pronuncie: tu novio, tu jefe, tu madre o tu amiga. Porque cada vez que la escuchas se te revuelve la tripa, el corazón y hasta el alma. Una mezcla de miedo, angustia, nervios, intriga cada vez que se dice: “Tenemos que hablar”. 

susto

Después de leer todo esto, te habrás visto identificada, pero recuerda el miedo que se siente cada vez que pasa. ¿Quieres compartir alguno de estos momentos? Cuéntanoslo en nuestro Facebook. ¡Feliz Halloween!


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